La inocencia de ser niños…
Este fin de semana viví gratas experiencias, vencí el miedo de viajar por la misma autopista en donde hace 2 meses tuve como regalo de Dios una segunda oportunidad para seguir viviendo. Gracias a esta experiencia tuve también la oportunidad de disfrutar la inocencia de ser niños. Es por ello, que hoy dedico estas líneas a una reflexión sobre lo maravilloso de ser niños.
Cuando se es niño no hay imposibles,
Cuando se es niño el mundo siempre te sonríe
Cuando se es niño el peligro no existe
Cuando se es niño jugar es sinónimo de libertad
Cuando se es niño la fantasía y la realidad son una sola cosa,
Cuando se es niño el tiempo es infinito
Cuando se es niño no te afectan los malos momentos, porque no los percibes como malos
Cuando se es niño eres totalmente inocente
Cuando se es niño no hay imposibles,
Cuando se es niño el mundo siempre te sonríe
Cuando se es niño el peligro no existe
Cuando se es niño jugar es sinónimo de libertad
Cuando se es niño la fantasía y la realidad son una sola cosa,
Cuando se es niño el tiempo es infinito
Cuando se es niño no te afectan los malos momentos, porque no los percibes como malos
Cuando se es niño eres totalmente inocente
Que maravilla es ser niño
Que maravilla es mirar alrededor sin que nada te perturbe, Sin que nada de preocupe
Que hermoso sería seguir viviendo como niños por siempre.
Que maravilla es mirar alrededor sin que nada te perturbe, Sin que nada de preocupe
Que hermoso sería seguir viviendo como niños por siempre.
Al pasar los años la sociedad nos transforma y las normas, reglas y paradigmas nos encierran en un mundo donde nosotros mismos bloqueamos al niño que una vez fuimos, nos ponemos límites para hacer realidad las fantasías y sueños.
No valoramos las maravillas que podemos tener en frente porque las preocupaciones pesan más que las acciones simples que nos hacían soñar o sonreír. Sin embargo, lo positivo del niño que alguna vez fuimos sigue hay en nuestro inconsciente, rRecuerda que para ese niño el tiempo es infinito.
No valoramos las maravillas que podemos tener en frente porque las preocupaciones pesan más que las acciones simples que nos hacían soñar o sonreír. Sin embargo, lo positivo del niño que alguna vez fuimos sigue hay en nuestro inconsciente, rRecuerda que para ese niño el tiempo es infinito.
Hoy te invito a que invites a tu niño interno a pasear contigo un rato. Tomate una hora y comunícate con él, haz lo que le gusta hacer y pídele que te despierte por instantes cada día para que te permita iluminar tu vida, fotografiar instantes, para que te inyecte fuerzas y ye permita transformar y desbloquear tu manera de apreciar el mundo.
Para mi esto no es fácil, ni tampoco lo aplico a diario, pero desde mi corazón y gracias a mi segundo chance quiero intentarlo…
Se que existen muchas lecturas, talleres y charlas sobre el tema, pero créeme que mi invitación y mis palabras son sinceras, y esta reflexión es obra de observar y compartir con 3 compadres que sin ni siquiera sospecharlo me hicieron recordar que la vida es bella, que los instantes deben ser eternos, que no hay imposibles, que solo yo me pongo límites a mis sueños, porque si estoy aquí es para vivir y no se puede vivir sin apreciar la vida…
Feliz comienzo de semana…
Feliz comienzo de semana…
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